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Treinta y dos premios y sumando: el talento no tiene código postal

hace 46 minutos
4 min de lectura

Los alumnos de nuestro colegio, el Colegio Español Padre Arrupe de Soyapango (El Salvador), han conseguido 32 premios en competiciones de matemáticas, biología, astronomía y emprendimiento. A día de hoy ya son 47 premios. Detrás de cada premio hay mucho esfuerzo, muchas horas de estudio y magníficos profesores que creen en ellos.


Una noticia que me ha llenado de orgullo


Hay noticias que se leen y noticias que se sienten. Cuando me llegó el recuento de premios de nuestros alumnos en lo que va de 2026 para hacer este artículo, la verdad es que lo leí dos veces. Treinta y dos premios en competiciones nacionales e internacionales. ¡Qué barbaridad! Estoy muy orgullosa de ellos. ¿Cómo no estarlo? No sólo por lo que han ganado sino por cómo lo han ganado: con esfuerzo, constancia y con una ambición sana de querer llegar más lejos y tener un futuro mejor. Porque en el artículo no pone nada de las miles de tardes haciendo ejercicios y estudiando, los problemas que no salen a la primera, la lista de libros interminable que tienen que leer, los trabajos que hay que entregar, las noches durmiendo menos … porque les aseguro que detrás de cada uno de estos niños hay mucho esfuerzo, tenacidad y capacidad de trabajo. 


Pero es que desde entonces han seguido cosechando más éxitos. De ahí este artículo, porque creo que se merecen, al menos, un reconocimiento escrito por mi parte. Se lo digo en persona cada vez que estoy en El Salvador, pero quería dejarlo por escrito.


Los logros uno a uno:


En estos primeros seis meses del año, tal y como señala el artículo del periódico los premios habían sido 32 premios, ahora, a esta fecha y aún sin finalizar el año escolar se contabilizan 46 estudiantes que han sido premiados en:


  • Un premio de oro en XXV Olimpiada Salvadoreña de Matemática

  • Siete de Oro en el Torneo de Matemáticas.

  • Doce de bronce en Torneo Matemático.

  • Dos de Plata en la Olimpiada de Biología, realizada en Sao Paulo, Brasil.  

  • Una de Oro en la Olimpiada de Astronomía. 

  • Un bronce en Competencia de Emprendimiento ESEN (Escuela Superior de Economía y Negocios), San Salvador, El Salvador.

  • Una de Oro en Olimpiadas Progrentis, Centroamérica.

  • Dos de Plata en Olimpiadas Progrentis, Centroamérica.

  • Una de Bronce en Olimpiadas Prongrentis, Centroamérica. 

  • Siete Menciones Honoríficas en Olimpiadas Progrentis, Centroamérica. 

  • Siete de Oro en Feria CIMAT (Feria Nacional de Ciencia, Ingeniería, Matemáticas, Arte y Tecnología en El Salvador) 

    La Olimpiada Progrentis de 2026, es una competición con participación de Guatemala, Honduras y El Salvador centrada en la comprensión lectora y la resolución de problemas. 


Mucho más que medallas


Las competiciones académicas y científicas no son un adorno. Enseñan a prepararse con método, a gestionar la presión, a perder y a volver a intentarlo, a medirse con otros jóvenes de otros lugares y a descubrir que uno puede llegar más lejos de lo que cree. Muchas de estas pruebas se resuelven pensando, no repitiendo, y eso es justo lo que necesita cualquier profesional del futuro: curiosidad, rigor y capacidad de resolver problemas.


Por eso importa tanto lo que hay detrás del resultado. Las horas de estudio, el trabajo de los fines de semana, la lectura incansable, la comparación y la búsqueda del camino y, por supuesto, el trabajo y el cariño de los profesores.


Gracias, maestros y profesores


Quiero detenerme aquí porque son la clave del éxito de nuestro modelo. Estos premios no son sólo de nuestros alumnos. Son también de quienes preparan cada clase como si fuera la primera, de quienes despiertan la curiosidad con una pregunta bien hecha, de quienes exigen rigor porque saben que sus alumnos pueden dar más, de quienes se quedan después de las clases y acompañan en los sábados de preparación. De quienes motivan cuando algo no sale y de quienes celebran cada pequeño avance como si fuera propio.


Los maestros y profesores del Colegio Español Padre Arrupe, junto con sus alumnos, son los grandes protagonistas y responsables de estos logros. Gracias por vuestra vocación, por vuestro esfuerzo de cada día y por confiar en el potencial de cada estudiante antes incluso de que ellos lo vean. La excelencia no se improvisa: se construye entre docentes y alumnos.


¿Por qué existe la Fundación?


El talento está en todas partes. Las oportunidades, no. Un niño con una cabeza privilegiada para las matemáticas por ejemplo puede nacer en cualquier barrio. Pero no en todos encontrará un colegio que lo reta, profesores que lo acompañan y una comunidad que cree en él.


La misión de la Fundación Padre Arrupe es que la excelencia educativa no sea un privilegio reservado a quien tiene más recursos, sino una oportunidad al alcance de niños y jóvenes de familias con pocos medios. Nosotros ponemos las oportunidades a su alcance. Ellos estudian, trabajan y se esfuerzan para aprovecharlas. Esa es la parte que ningún donante ni ninguna fundación puede hacer por ellos, y lo hacen extraordinariamente bien.


Gracias a quienes lo hacéis posible


A las personas, empresas, instituciones, entidades que donan y padrinos: gracias de todo corazón. Vuestro apoyo hace posible que más niños accedan a una educación de alta excelencia. Donar o apadrinar no es solo una aportación económica, es abrir una oportunidad, ayudar a que un talento se desarrolle y contribuir a construir un futuro que quizá parecía inalcanzable.


Si quieres sumarte


Si estas líneas te han emocionado tanto como a mi te invito a formar parte de esta historia. Puedes hacer una donación o apadrinar un alumno a través de la web de la Fundación: fundacionpadrearrupe.org. Cada aportación, grande o pequeña, cuenta.



Escrito por nuestra directora general: Aurora de Rato Salazar-Simpson



 
 
 

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