DISCURSO DE AURORA DE RATO SALAZAR-SIMPSON EN LA GRADUACIÓN DE LOS BACHILLERES

Discurso de Aurora de Rato en la graduación de bachilleres de la Promo 2016

Sr. Francisco Rabena, Embajador de España, Sr Don José Panadés, Presidente de la Fundación Padre Arrupe de El Salvador, queridos bachilleres, queridos amigos y familias, buenos días a todos.


Hoy es un día muy importante y especial para todos nosotros. Es un día de celebración y alegría. Hoy se gradúan los alumnos de nuestra XVII promoción. Alumnos que después de mucho trabajo y esfuerzo han llegado al final de un camino que no ha sido fácil, ni para ellos ni para sus familias. Probablemente alguna vez alguno de ustedes sintió la necesidad de tirar la toalla, de ir por el camino fácil, de intentar coger los supuestos atajos con que la vida nos tienta por el camino. Pero todos ustedes decidieron creer y confiar en nosotros, en nuestro Colegio y en nuestra institución. Decidieron creer en ustedes mismos, porque no se olviden nunca que son ustedes los que lo han conseguido, ustedes y sólo ustedes que estudiaban cuando muchos no lo hacían, que se sacrificaban cuando lo fácil era no hacerlo, que han luchado y peleado por llegar hasta el final. El mérito es suyo. Tuvieron un sueño y lo han hecho realidad.

Les voy a contar otro sueño. El sueño del Padre como lo llaman ustedes, del Padre Juan Ricardo Salazar-Simpson, para mí, mi tío Juanri.


Cuando yo era pequeña mi tío vivía en Madrid y solía venir con frecuencia a casa. Me ayudaba con las Mates y la Física, que no eran mi fuerte. Me enseñaba cómo funcionaban los motores y el mundo en general. Me encantaban esas tardes, esos fines de semana y esos viajes.

Me enseñó la importancia de dar siempre lo mejor de uno en todo lo que hacemos, me enseñó a no conformarme y a ir siempre más allá, me enseñó a luchar por lo que quería. Me enseñó también a hablar con Dios y a buscarlo, me enseñó a verlo y reconocerlo en las cosas que nos rodean. Tuve la tremenda suerte de compartir con él mi infancia y parte de mi adolescencia. Y me marcó, me marcó para siempre.


Y tío Juanri tenía un sueño: ayudar a los demás. Y para cumplir ese sueño vino a El Salvador en plena Guerra Civil. Y aquí decidió entregar su vida para hacer hombres y mujeres para los demás.


En seguida se dio cuenta de que la mejor manera de ayudar a este país era a través de la educación, de una educación integral basada en la excelencia y en los valores. Era un hombre apasionado y conseguía contagiar su pasión a todos los que lo rodeaban. Y así es como él y sus hermanos decidieron crear, en el año 92, la Fundación Padre Arrupe.


Lamentablemente él solo pudo ver a la Primera Promoción graduarse pero luchó por su sueño hasta el final. Mi madre como Presidenta de la Fundación, mis tíos y mi padre, recogieron el testigo que él dejó y convirtieron en suyo el sueño de mi tío Juanri.


Como saben mi padre falleció hace 4 años y mi madre ha fallecido éste año. Ahora soy yo la que recoge el testigo. Con mis tíos Luis Alberto y Francisco Manuel; y todos mis hermanos y primos, representados hoy aquí por mi primo Ignacio Salazar-Simpson, Vicepresidente de la Fundación Padre Arrupe de España, seguimos construyendo ese sueño y seguimos peleando por él.


Peleen todos ustedes también por sus sueños. Todo es posible y este Colegio y esta Fundación son clara muestra de ello. Nadie hace 22 años hubiera creído que el sueño de mi tío Juanri habría llegado hasta aquí. Y aquí estamos.

Luchen por lo que sueñan y por lo que quieren, no siempre es fácil pero se puede. Luchen, luchen, ¡LUCHEN! No dejen que nada ni nadie les diga lo que se puede y no se puede hacer. La fuerza la llevan todos ustedes dentro. Son ustedes los que han llegado hasta aquí, eso ya lo han conseguido y sé, y no me cabe la menor duda, que podrán conseguir todo lo que se propongan.


No quiero acabar mi discurso sin agradecer a todos los que hacen realidad este proyecto cada día y sin los cuales nada de esto sería posible.


Quiero agradecer al personal de la Fundación, jardineros, vigilantes, personal de mantenimiento y administrativo su duro trabajo para que cada día podamos abrir las puertas y esta institución sea un “oasis de paz” para nuestros niños.


Quiero agradecer también a los profesores que trabajan cada día para ofrecer lo mejor a cada uno de ustedes, que los acompañan y guían en su andadura por esta institución. Está claro que son mucho más que Maestros.


Quiero agradecer “al Profe Santiago” nuestro Director Académico, y a Evelyn Sánchez, nuestra Directora General su dedicación e implicación con este proyecto y con la Fundación. Sin ellos no habríamos conseguido llegar donde estamos hoy.


Agradecer también la labor de la Fundación Padre Arrupe de El Salvador y de su Presidente, Don José Panadés y de toda la asamblea y la junta directiva; José ya sabes lo que te apreciamos. Gracias por tu labor constante y permanente.


Quiero agradecer también el apoyo incesante de los Alcaldes de Soyapango y Ciudad Delgado, de la Presidencia de éste país, de la Asamblea Legislativa, de los Ministerios del Gobierno salvadoreño y de los partidos políticos que cada año dan sus votos para seguir apoyándonos; quiero agradecer también el apoyo de la Casa Real española, del Ministerio de Asuntos Exteriores de mi país, de la Embajada de España, y de su Embajador aquí presente, de la Comunidad de Madrid y de la Unión Europea que confiaron en nosotros cuando empezábamos y cada año desde entonces y sin cuya ayuda este Colegio no sería posible.


Quiero agradecer el apoyo de todos y cada uno de nuestros benefactores. De los grandes y de los pequeños. Todas las ayudas que recibimos son indispensables para poder abrir las puertas de nuestro Colegio cada día, de poder ofrecer esta educación integral y que todos ustedes se puedan beneficiar de ella. Por favor sigan confiando en nosotros, los resultados hablan por sí solos. Este año estos bachilleres han conseguido el segundo lugar de la PAES, ayer mismo el Ministerio de educación nos dio un reconocimiento por la magnifica labor de los estudiantes en la PAES. ¿son casualidad estos resultados? No, son fruto del trabajo y el tesón de estos alumnos, del entusiasmo y la sabiduría de sus profesores y de la ayuda que recibimos y que necesitamos para hacerlo posible.


Mi madre calificó este proyecto, en su discurso del año pasado, como Milagro. Por favor sigan ayudándonos a hacerlo posible.


Queridos Bachilleres, ya termino. Enhorabuena. Lo han logrado. Enhorabuena por la PAES, por el título de Bachiller y por haber llegado hasta aquí. Estamos orgullosos de ustedes. Se han convertido en hombres y mujeres para los demás. La vida es un regalo de Dios pero todos saben que a veces es difícil y complicada. Se les presentarán vicisitudes, retos, problemas; pero no olviden nunca lo que aquí han aprendido. Saber, Valorar, Elegir. Que nuestro lema y valores los acompañen. Ustedes nos representan, representan el nombre del Colegio Español Padre Arrupe y de la Fundación, llévenlo con orgullo y dignidad y acuérdense de vez en cuando de nosotros. Acuérdense ustedes de lo que recibieron y compartan su suerte con los demás.


Que Dios les ilumine y les bendiga a todos. Y que el Padre Juan Ricardo, mi madre y mi padre, que desde el cielo estarán sonriendo hoy complacidos, sigan velando por todos nosotros y nos guíen e inspiren para continuar esta gran obra.


Les deseo todo lo mejor. ¡Enhorabuena y suerte!


Aurora de Rato Salazar-Simpson

Presidenta de la Fundación Padre Arrupe

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